viernes, 14 de febrero de 2014

Potencia tus capacidades.

Esta semana he realizado un taller de creatividad en el Consorcio Eder, destinado a personas que están pensando en emprender. He tenido la oportunidad de conocer a unas personas (profesores y compañeras del curso), con unos valores humanos increíbles, con una gran experiencia profesional y una gran vida personal con la cual me he enriquecido, no con dinero, me he enriquecido como persona. En muchas ocasiones tenemos trabajo y no somos felices, en otras, no tenemos trabajo, poco dinero, pero somos felices con lo que hacemos. Tenemos que buscar un proyecto que nos llene y nos haga sentirnos bien con nosotros mismos. Gracias a este grupo por todo.

Según el diccionario de la R.A.E. el emprendimiento es la cualidad del emprendedor. Pero no se trata de una condición innata, sino que debe trabajarse día tras día. Hay personas que por su carácter y predisposición pueden considerarse más idóneas para llevar a cabo un proyecto empresarial, pero esto no es del todo así. Hay que aprender a reforzar las habilidades necesarias para ser un buen emprendedor, y esto se logra con trabajo, esfuerzo y ánimo.

Una persona que quiere emprender un negocio debe trabajar y potenciar las siguientes capacidades:

• Iniciativa, decisión, visión de futuro, resuelven problemas.

• Liderazgo, inteligencia emocional, flexibles, muy activos.

• Capacidad de riesgo, creer en el proyecto.

• Capacidad de trabajo, dedicación, delegar, constancia.

• Paciencia, escuchar, busca información, sin miedo a las críticas.

• Creatividad, innovación, búsqueda de oportunidades.

• Capacidad de observación y de aprender de los demás, social.

• Seguridad en uno mismo, salud física y mental, buena gente.

• Trabajo en equipo, planificación, metas, tolerar el fracaso.

En cualquier caso, los proyectos de emprendimiento colectivo, tienen como valor añadido a estas cualidades individuales, las colectivas. Las personas que trabajan en equipo y saben complementarse y coordinarse, saben dar lo mejor de sí mismas y, al mismo tiempo, hacer que quienes les acompañan en esta aventura empresarial, desplieguen toda su potencialidad. Esta es una de las muchas ventajas que puede proporcionar el auto-empleo colectivo: el apoyo mutuo y la complementariedad de conocimientos, habilidades y aptitudes.

Como resumen de la semana, diré que ha merecido la pena ir al taller para emprender, no sólo por los conocimientos que se aprenden, sino también por las grandes personas que he conocido y que me han servido para seguir creciendo a nivel personal y profesional. Doy las gracias por organizar el curso, gracias a los profesores, y sobre todo, gracias a las compañeras del curso porque he conocido a unas personas muy interesantes con las cuales he pasado una muy buena semana, y estoy seguro que con sus proyectos van a crear grandes negocios. Saludos y Feliz día de San Valentín.